FIA 98: UNA FIESTA PARA LA VISTA
Artistas ante la Feria: ni fáusticos ni incautos
Son sus obras las que se muestran en el Salón de Convenciones del
Hilton, las que se venden al precio más conveniente, las que se someten a la mirada del
público. Los creadores son los principales proveedores de cualquier confrontación de
arte y quienes disfrutan (o sufren) sus consecuencias. A pocas horas de su clausura, cinco
creadores venezolanos -Ernesto Zaléz, Fernando
Wamprechts, Julio Pacheco Rivas, Ismael
Mundaray y Sydia Reyes- se confrontan con la Feria de Caracas,
analizan sus ventajas, confiesan sus aprensiones por el mercado y ofrecen algunas
sugerencias para la próxima edición.
ZAYIRA ARENAS
MARIA JESUS MONTES
En la otra orilla del río
Ernesto Zaléz
Representado por la Galería Durban
-¿Qué ha significado la FIA para su trabajo?
-No creo ser la persona más adecuada para emitir una opinión sobre el significado y
los alcances de la Feria Iberoamericana de Arte, debido a que la vida de un pintor
transcurre en la otra orilla del río. De este lado, el hombre solo, sus intenciones
-pequeñas o grandes-, sus miedos, sus reflexiones, el viaje sin sosiego hacia el misterio
de la creación. Del otro lado, sólo el dinero, sus intenciones -pequeñas o grandes-, un
viaje hacia la evidencia de que más puede el que más tiene. Esta es la relación del
artista con una feria.
-Usted ha participado tres veces en la FIA. ¿No se ha beneficiado, al menos, de la
promoción?
-Por supuesto que sí. Son muchísimas las personas que acuden a la Feria y, sin duda,
mañana dos o tres de ellas recordarán tu nombre. También existe la posibilidad del
diálogo. La FIA te permite entablar relaciones con algunas personas -con algunas nada
más-, o establecer una conversación seria sobre aspectos del arte contemporáneo
nacional e internacional. Lo demás es el mercado, y uno no tiene nada que ver con eso. El
ambiente es tan ajeno a lo que uno hace, a lo que sucede en el taller, a las motivaciones
del artista, que cuando estoy en la FIA me convierto en un espectador. Ni siquiera sé
cuánto valen mis obras.
-¿Qué opinión le merece esta edición?
-Me parece que la calidad ha aumentado. Considero que los galeristas han traído obras
más coherentes. Por ejemplo, las galerías españolas son extraordinarias, muy serias.
-Si tuviera el dinero, ¿qué obra de la Feria desearía adquirir?
-Compraría, sin dudarlo, un cuadro del maestro Bárbaro Rivas exhibido por la Galería
San Francisco. Como no tengo el dinero, ese cuadro ha de permanecer solo en medio de
tantas "sofisticaciones".
La teoría hace falta
Sydia Reyes
Representada por Icono Galería
-¿Cuáles han sido las ventajas de mostrar su obra en la FIA?
-Para un artista representa una oportunidad de confrontar sus creaciones con muchas
galerías y, a la vez, mostrar la obra per se. Es un evento importante también para el
público. La FIA ha logrado despertar la curiosidad de personas que no son visitantes
asiduas de galerías y museos, y eso nos beneficia a todos los que estamos allí.
-¿Otras galerías se han interesado en su obra? ¿Ha logrado vender?
-Hoy (el viernes pasado) ha sido un día bastante provechoso. Algunos galeristas se han
mostrado interesados. Se están dando conversaciones. Ha sido realmente positivo. La gente
que ha pasado por el stand pudo ver que estoy planteado algo pequeño, contrario a mis
obras de gran formato.
-¿Alguna recomendación para los organizadores?
-Estuve pensado que algunos stands están muy recargados, pero ésas son cosas muy
menudas. En lo que se refiere a la organización general, creo que, aunque ya se ha
expandido en esa área, debería programar más actividades teóricas y conceptuales que
son tan necesarias para el público. Y eso de adoptar las nuevas tecnologías aplicadas al
arte y de darle oportunidad a la gente joven es excelente, porque así otros artistas
pueden ver propuestas novedosas.
Vanguardia ausente
Fernando Wamprechts
Representado por la Galería D' Museo
-Es la tercera ocasión que se presenta en la FIA. ¿Qué ventajas le ha acarreado esta
participación?
-La verdad, ninguna. Para que un artista se beneficie en una feria de este tipo es
necesario que su galería se arriegue por él, que le dé apoyo incondicional. Vender
obras no es igual a promocionar.
-Pero éste es un problema de las galerías y no de la Feria.
-Sí, es cierto. La importancia de la FIA radica en que se realice en un país como
éste, donde no sucede nada ni se apoya a la cultura. La Feria nos ofrece la oportunidad
de ver propuestas plásticas diferentes.
-Da la impresión de que sus expectativas con la FIA son pobres.
-Sí, participo en ella, pero no espero obtener resultados.
-¿Por qué sigue, entonces, acudiendo a ella?
-Porque estoy en Venezuela, porque me invitan y porque, hasta cierto punto, me interesa
mostrar mi trabajo. Pero eso no es suficiente. Debería recalcarse el trabajo de los
artistas venezolanos.
-¿Qué pediría para la próxima edición?
-Que trajeran más obras de vanguardia, que se exhibiera arte de Japón y que hubiera
más opciones. Casi todas las galerías exponen a los artistas más cotizados, pero eso no
significa que sean los mejores. Creo que tendrían que arriesgarse más.
Lo urbano por lo indígena
Ismael Mundaray
Representado por la Galería Uno
-A su juicio, ¿cuál ha sido el principal aporte de la Feria?
-En este momento (el viernes pasado) estoy reunido en mi taller con representantes de
la Galería Adriana Schmidt de Alemania y eso es ya importante. La FIA me permite
relacionarme con instituciones del exterior y, de esta manera, dar a conocer mi obra
afuera. En esto la Feria juega un rol muy importante.
-¿Qué le criticaría?
-Los organizadores deberían hacer una selección un poco más severa, porque eso le
daría más prestigio a la Feria.
-Cuando recomienda mayor rigurosidad en la selección de las obras, pareciera que lo
que desea es un salón de arte y no una feria.
-No estoy pidiendo un salón de arte, sino que se eleve la calidad de los trabajos que
se presentan. También deberían tratar que los artistas que se muestran estén vivos,
porque los artistas muertos tienen que estar en las subastas y en los museos.
-¿Es muy importante que su obra se venda?
-Es importante, sí, porque me permite obtener recursos para seguir trabajando. En la
FIA la gente puede ver mi nueva obra, relacionada con los espacios intimistas y los que se
identifican en la casa. Es el hombre de la ciudad con su cosmovisión urbana. Ya no se
trata de la cosmovisión indígena.
Entre la oferta y la demanda
Julio Pacheco Rivas
Representado por el Grupo Li-Centro de Arte
-¿Qué beneficios ha obtenido al participar en la FIA?
-Es obvio que en una feria de arte hay una confluencia de galerías y artistas de
diferentes partes del mundo. El intercambio que se logra es mucho mayor y mejor. Le da a
uno la posibilidad de difundir más la obra y, en cierta medida, enriquecerla con el
trabajo de otros creadores.
-Pero no hay que perder de vista el carácter comercial de la Feria.
-La parte positiva de la Feria cubre lo que acabo de decir. Lo negativo es,
precisamente, adentrarse en la parte comercial, donde la obra vale lo que pesa en oro.
-Hay cierto tono crítico en su frase "la obra vale lo que pesa en oro" y,
sin embargo, usted esta participando.
-Uno está en un mundo dominado por la oferta y la demanda. Vivimos en un sistema de
consumo que a veces se traduce en aspectos culturales y sociales que se mueven en dinero.
Uno tiene que lidiar con el mercado, pero, al mismo tiempo, uno debe dar lo mejor de sí
teniendo eso en cuenta.