¿POR QUE UNA LEY DE MECENAZGO?Tradicionalmente en nuestro país la formulación de las políticas culturales ha correspondido al Estado y siempre ellas han estado matizadas por factores ideológicos del gobierno de turno, por las prioridades presupuestarias asignadas por los distintos grupos de presión cultural y por el intercambio informal de relaciones de poder entre la elite política y cultural del momento. Mal que bien esas realidades funcionaron sin mayor resistencia hasta que las urgencias presupuestarias fueron agobiando al aparato estatal y agudizaron la competencia entre las instituciones por los recursos disponibles. Ahora, las restricciones económicas del país, la mayor urgencia que se le ha dado a otros aspectos de la realidad social y la complejidad de la vida cultural imponen una reflexión para crear y consolidar un nuevo modelo de desarrollo cultural que vaya desde la redefinición del objetivo de nuestro proyecto cultural como nación, hasta las fórmulas para mejorar el rendimiento y rentabilidad de cada una de nuestras instituciones actuales. Conscientes de lo anterior, la Asociación de Galerías de Arte de Venezuela ha venido planteando desde su fundación en 1995 la aprobación de una Ley de Mecenazgo que permita a la sociedad civil organizada y a la empresa privada incorporarse a la generación de una estructura cultural sólida y polifacética que apoye al Estado en el fin último de una política cultural, cual es ayudar a formar mejores ciudadanos, entendiendo por tal a seres rectos, responsables y solidarios. La participación privada debe ser comprendida en términos de su propio modelo funcional, es decir, a partir de supuestos que deben ser intrínsecos de una empresa que actúa con eficiencia, productividad, competencia, transparencia y consubstanciación con la sociedad a la que pertenece. Un verdadero sector empresarial privado debe ser promotor y actor de la elevación de la calidad de vida de sus conciudadanos. El éxito de una Ley de Mecenazgo depende de innumerables factores, como las condiciones objetivas de la ley misma en cuanto a lo pecuniario se refiere adecuadas a la realidad económica y cultural del país, en donde se promuevan valores que estimulen la educación y la cultura impregnadas del sentido ético del trabajo, el ahorro como forma de riqueza, la solidaridad social, la responsabilidad individual y familiar, la democracia como forma de vida, la tolerancia y el respeto como forma de convivencia y el estimulo a la libre iniciativa de todos los ciudadanos para desarrollar sus propias potencialidades. Igualmente dependerá el éxito de la buena marcha de las relaciones entre el sector oficial y el privado en cuanto a la capacidad de crear un modelo común abierto que pueda respetar los ámbitos de cada uno y de los mecanismos de gestión, administración y control transparente para que los recursos sean utilizados cada vez mejor y expandir el estado de cultura en nuestros conciudadanos, entendiéndolo como un estado de bienestar espiritual. Por otro lado, una Ley de Mecenazgo tiene obvios alcances económicos al expandir el empleo urbano en el sector terciario de la economía que es el que requiere más ocupación y posee la mayor potencialidad en las sociedades modernas. También activa el mercado de los bienes y servicios culturales generando oportunidades para pequeñas y medianas nuevas empresas, mejorando el rendimiento de las ya existentes, es así mismo, un mecanismo comprensible de acumulación de riqueza de origen cultural. Además ayuda a enfrentar un problema propio de las sociedades post industriales como es el problema del tiempo libre brindando más y mejores opciones de entretenimiento al ciudadano que hoy en día tiene más oportunidad de ocio. Estamos convencidos que la ley es urgente para ampliar la presencia de la educación y la cultura en esta sociedad finisecular, estamos persuadidos de que nada es peor que carecer de algún mecanismo de participación del sector privado que en fin de cuentas es la presencia de todos y cada uno de nosotros en la tradicional recomposición de la relación entre lo público y lo privado, pero asimismo sabemos que cualquier código será siempre perfectible pero solo comenzando se podrá avanzar. Por la Asociación de Galerías de Arte de Venezuela Nicomedes Febres Luces |