Homenaje a Pablo Benavides

 

Pablo Benavides  

 

Pablo Benavides
Paisaje con campo deportivo, 1995
Oleo/tela
120 x 150 cm

Pablo Benavides

Pablo BenavidezLa figura de Pablo Benavides ha destacado por la solidez de su trayectoria y constancia en el ejercicio de la pintura; y a ello se une una virtud que a través de este homenaje quisiera resaltar, que es su inquebrantable y sincero compromiso con el arte, lo cual lo ha convertido, no sólo en uno de los grandes maestros del siglo XX, sino en un emblema de honorabilidad dentro del medio artístico venezolano. Cuando pienso en Don Pablo, de inmediato proyecto ese inmenso amor por el trabajo que en él se expresa a través del diario oficio del pintor, y cuando menciono la palabra diario me refiero a que con él, estamos ante esa raza de creadores que no deja pasar un solo día sin alejarse del lienzo, sin transformarlo, sin conquistar el pincel, sin hacer de la vida un desenvolvimiento permanente de la transformación.

La capacidad de formular un lenguaje propio alejado de las modas y de las imposiciones, una vocación que no desmaya y una inalterable disciplina, son virtudes que he visto en
ejecución y confrontación cuando participa en el Círculo de Dibujo del MACCSI, siempre con la humildad y sencillez de quien se acerca y respeta al acto creativo como una manera de vivir. La suya es una obra jamás estancada, desarrollada con devoción y sabiduría, con el justo conocimiento de los medios y el oficio.

Desde los inicios de su carrera y como representante de la Escuela de Caracas, se ha
mantenido firme y consecuente al paisajismo tradicional, aportando al género cierta soltura que lo aleja de la rígida representación de la naturaleza y lo convierte en ejecutante del color y la materia como ámbitos de expresividad. Esa, quizás, sea la causa por la cual sus cuadros son espacios de luz: una luz imprevisible que cubre las formas y se difunde sutilmente por toda la superficie. Domina la calidad de la buena pintura en los aspectos compositivos, rítmicos y cromáticos; pero, sobre todo, hace del acto de pintar y del cuadro un territorio de imaginación, investigación y meditación. He ahí las claves de su ejemplo como paradigma de vida, honestidad y trabajo para las nuevas generaciones. La idea de rendir este justo homenaje es una manera de aproximarnos al inmenso agradecimiento que a Pablo Benavides le debe la cultura en Venezuela.


Sofía Imber
Director - Fundador
Museo de Arte Contemporáneo
de Caracas Sofía Imber