| VIERNES 30 DE JUNIO DE 2000 EL NACIONAL |
CULTURAEl pintor creará su obra para la FIA en Caracas Ignacio Iturria: "Me entregaré a los impulsos del corazón"El artista uruguayo, uno de los invitados especiales a la Feria Iberoamericana de Arte 2000, que será inaugurará el 4 de julio, en el Hotel Caracas Hilton, vivió su primer día en el valle pintando y el resultado será una muestra de su talento reconocido en Europa y Estados Unidos
RUBEN WISOTZKI
El artista uruguayo Ignacio Iturria, uno de los invitados especiales a la novena edición de la Feria Iberoamericana de Arte, llegó a Caracas solamente con tres cosas: una maleta roja en una mano, el mate en la otra y entre ambas su corazón. Debería ser suficiente, especialmente en estos días en que se lleva poco, se ansía poco, se late poco. Empero se pide más. Al arte se le pide más. Y al delgado señor montevideano, descendiente de vascos, con un poco más de medio siglo de vida, con una trayectoria artística reconocida sin reservas de este lado y del otro lado del océano, también se le pide más. Se le pide una obra. Y él, con su maleta roja en una mano, el mate en la otra y entre ambas su corazón, hará su obra en Caracas. Desde ayer, invitado por el artista Ricardo Benaim a su taller, que más que un taller parece un gran laboratorio del alma, Ignacio Iturria crea la singular obra que podrá ser apreciada por todos en la FIA 2000, a partir del 4 de julio, en el Hotel Caracas Hilton. Una obra que será puro latido. "No estoy muy dispuesto a viajar. Y no es porque no me gusta. El punto es que cuando estoy en un lugar me arraigo muy fácilmente. Entonces no me quiero ir, no me quiero mover, no me quiero mudar. Cuando llegué a España, a finales de los años 70, terminé quedándome 10 años". -Intuimos que salió de su país por la terrible situación política que se vivía en el sur. -En parte por lo terrible y en parte en respuesta por una ilusión que siempre está con el pintor y es la de ir al encuentro de esa cuna de la pintura que es Europa. Ese fue un destino prometido. Cuanto más antecedentes tengas de la pintura más fácil será después encontrarte a ti mismo. -¿Se consiguió a sí mismo en el viejo continente? -No me hice grandes expectativas con esa experiencia. No vale la pena. Si le das paso a las expectativas lo más probable es que no se te cumplan. Prefiero entonces ir viendo sobre la marcha qué es lo que aparece antes mis ojos. Y por lo general lo que aparece es siempre superior a lo que uno pudiera haber esperado. Me basta con tener presentimientos. -Si Europa es la cuna de la pintura, ¿qué significado tiene para usted América? -A mí lo que me interesa de los lugares son las perspectivas que le ofrecen a uno. Yo siempre estoy buscando diferentes perspectivas para poder alejarme de mí mismo, para poder verme a mí mismo. Europa me dio la perspectiva de la valorización de mi tierra. En Europa extrañé mi vida pasada, conseguí mi identidad y me encontré con mi memoria. -Por eso lleva el mate a todas partes. -Así es. Es como llevar un poco la banderita. Uno con el tiempo se va "abanderando". -Trae el mate pero no trae obras... -En esta oportunidad no. Nunca se me hubiera ocurrido llegar a un lugar sin mis pinturas, pero como últimamente mi obra se está saliendo al espacio pensé que sería bueno trabajar en el sitio. Es la primera vez que haré algo así. Me voy a entregar a los impulsos del corazón. Ya veremos qué sale de ahí. -Si es así debe salir algo bueno. -Eso espero. Quiero comportarme aquí como si estuviera en mi estudio. No deseo por lo tanto nada pretencioso. Deseo, eso sí, trabajar y que ese trabajo sea apreciado por los demás como si estuviesen en calidad de invitados a mi estudio. -Dice entregarse a los impulsos del corazón. ¿Y la razón qué papel juega en su obra? -La razón aparece con el paso de los años. Te confieso que a veces la recibo con rabia. Pero uno tiende cada vez más a la reflexión. No es algo que se puede evitar. De todas maneras mis personajes y mis ámbitos ya están hechos, ya andan por ahí, ya son tangibles. Son mis objetos y son, al mismo tiempo, una historia repleta de recuerdos. Para esa historia lo único que necesito es tener más tiempo para seguir contándosela a los demás. -El arte latinoamericano fue, en la década pasada, el mejor objeto para los centros de poder artístico a nivel mundial. Ahora parece que ese furor está en retirada. -No estoy de acuerdo. Hace poco expuse en la galería Marlboro en Estados Unidos. Alquilé un lugar para quedarme en Nueva York y así pagar la deuda personal de propiciar el encuentro de mi identidad del sur con la identidad del norte. -¿No lo perderemos los latinoamericanos? -No porque ya tengo el pasaje de vuelta. -¿Se siente una figura referencial del arte latinoamericano? -Yo estoy en marcha. Que los demás sean los que inventen. Hay que dejarlos jugar. Hoy puede ser que seas una figura, mañana puede ser que seas una porquería. Si estás jugando, a ambos te los tienes que comer. -Una última inquietud: ¿qué va a hacer si lo que pinta en Caracas en estos días no le satisface? -Lo expondré igual. Quien perciba que lo expuesto viene de mi corazón, me perdonará. |
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