UNIMET ABRE UN SENDERO A LA ESCULTURA VENEZOLANA

El vigor y la variedad de la escultura venezolana de hoy se ponen de manifiesto nuevamente en la Universidad Metropolitana, en la segunda edición de Sendero de Esculturas, esta vez con la presencia de nueve creadores de distintas generaciones, con trabajos cuyos materiales y procedimientos responden a las exigencias de una exposición al aire libre.

            Así, el maestro Pedro Barreto (1935), Premio Nacional de Escultura 1967, conocido por sus tallas en madera, apela a la resistencia que le garantiza el mármol. El hierro parece ser el elemento preferido por las mujeres que integran el conjunto, desde la zuliana Lía Bermúdez, otra maestra en nuestro medio, pasando por la contundencia de Lihie Talmor y Sydia Reyes, y las estructuras de Magdalena Fernández. Pero también Asdrúbal Colmenárez y Pedro Fermín optan por ese resistente material, mientras Milton Becerra da continuidad a su lenguaje con las fibras naturales, y Luis Marín utiliza el cemento.

            De esta forma, la Universidad Metropolitana, en los altos de La Urbina, sigue ofreciendo las bondades de sus hermosos jardines, al pie del Avila, a este programa sostenido de difusión y promoción de la obra tridimensional en Venezuela.

 

Sendero de Esculturas II está abierto al público desde el 28 de este mes

 

Lihie Talmor

(Tel Aviv, Israel, 1944)

Estación, 1997

Hierro soldado, oxidado y pintado

60 x 230 x 177 cm

 

Aplanada, casi sembrada a  ras de tierra, esta escultura constituye una alegoría  del lugar. En este sentido, la obra es un punto de encuentro entre la naturaleza y el artificio;  entre lo tópico y lo metafórico.

 

Milton Becerra

(Colón, estado Táchira, 1951)

Vagabundo del espacio

Instalación

Dimensiones variables

 

Esta instalación recupera la sapiencia natural empleada por algunas especies naturales para construir sus nidos. Sólo que estas redes colgantes son habitadas por piedras, criaturas inertes que se balancean plácidamente ante nuestros ojos

 

Sydia Reyes

(Caracas, 1957)

Refugio

Estructura de hierro soldado, bipoquines  y sonido de voces

(4 piezas)

 

Muchas personas que no tienen un sitio donde pernoctar habitan el sistema de drenaje de la ciudad contemporánea,  buscando guarnecerse de la intemperie y el peligro. Al recrear la entrada de las alcantarillas, esta pieza tematiza uno de los aspectos más crudos y sórdidos de la cultura urbana. 
Magdalena Fernández

(Caracas, 1964)

1i995, 1995

Instalación: tubos de aluminio  y resortes de acero

800 x 800 x 150 cm

Esta obra propone un recorrido interno que involucra al espectador. Por ello debe ser apreciada  y experimentada como ambiente. No se trata, por tanto, de un objeto para ser  contemplado pasivamente desde afuera, sino de un “observatorio” al que se debe acceder para percibir el entorno.

 

Luis Marín

(Ciudad Bolívar, 1952)

Por sentado, 2000

 

Interioridad y exterioridad, en tanto nociones complementarias, centran el sentido de esta obra en la cual se aprecia una alusión explícita al origen de lo humano. La forma ovalada, matriz simbólica del génesis, se levanta como un gran reloj solar, dejando que la luz resbale a través de la superficie para separar lo inteligible de las tinieblas.

 

Pedro Barreto

(Santa Catalina, Territorio Federal Delta Amacuro, 1935)

Huella

Mármol blanco de Carrara

107 x 88 x 27 cm

Avalúo:  Bs. 10.000.000

 

La espiral, simbolismo dominante en esta pieza, parece indicar que lo infinito habita en la mensurabilidad de la materia, en este caso el mármol. De esta manera, la talla en piedra es como una forma de escritura que retiene la huella del devenir.

Lía Bermúdez

(Caracas, 1930)

 

La suave geometría de esta pieza parece extraída de la naturaleza. Su gracia reside en la flexibilidad y sencillez de las formas.

 

 

Asdrúbal Colmenárez

(Trujillo, 1936)

Vuelo de Ícaro

Materiales variados

300 x 600 x 246 cm.

 

El diálogo entre naturaleza y símbolo ocupa un lugar destacado en esta obra. En ella el emblema de la paz da origen a un complejo mecanismo que desafía la gravedad.

 

Pedro L. Fermín

(Carúpano, estado Sucre, 1950)

Relación continúa 

Metal pintado

 

En esta obra, tensión y continuidad actúan simultáneamente para generar un efecto variable sobre las planchas de metal. La forma triangular se despliega y metamorfosea hasta casi perder su apariencia original.