Feria Iberoamericana de Arte
Homenaje Armando Reverón


Lugar: Recinto Ferial
Fecha: 27 de junio al 02 de julio 2007
Curadoraduría: Proyecto Reverón

Armando Reverón
Múltiples y obvias son las razones que justifican nuestra escogencia. Una de ellas es el hecho de que en febrero de este año se presentó en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, una exposición antológica del artista, la cual constituyó sin duda el más importante esfuerzo que se haya realizado en materia de la difusión y promoción internacional de su obra. Esta iniciativa ha sido motivo de gran orgullo para las artes y la cultura venezolana.
En 1889 nace, en Caracas, Armando Reverón. A los 19 años ingresa a la Academia de Bellas Artes de esta ciudad, en donde permanece hasta 1911, año en que viaja a España a continuar sus estudios. Regresa al país cuatro años después y se incorpora al Círculo de Bellas Artes, agrupación de intelectuales y artistas fundada en 1912, en la que surge la escuela paisajista venezolana de la primera mitad del siglo XX. La estadía de Reverón en España influyó notablemente en su pintura.

A los 32 años, en 1921, Reverón se muda definitivamente a Macuto, cerca del
mar y en busca de la luz, acompañado por Juanita Ríos, su compañera y modelo. Allí irá construyendo, con la ayuda de algunos lugareños, su vivienda y taller conocida como El Castillete, hecha de rústicos caneyes de techos de palma, integrados a la naturaleza y cercados por una muralla de piedra. Desde su mudanza al litoral, y hasta poco antes de su muerte, Reverón realizará una de las creaciones más portentosas y originales delarte, en cuya temática se destacan el paisaje, la figura femenina y el autorretrato.

 
     
       
     
 
       


A finales de los años treinta el artista se rodea de un mundo de ficción poblado de muñecas y objetos fabricados por él mismo, y hacia 1940 se traslada casi a diario a La Guaira, a pintar la actividad de los talleres y las maquinarias portuarias. En 1953 Armando Reverón gana el Premio Nacional de Pintura, y en octubre de ese mismo año ingresa, ya muy enfermo, al Sanatorio San Jorge, en donde permanecerá hasta su muerte el 18 de septiembre de 1954.

La vida de Reverón ha sido objeto de un sinfín de especulaciones y mitos. Pero, más allá de su particular modo de ser, Reverón es recordado como el pintor genial que fue.